Es increíble que tengas solo unos pocos días de nacido y para mí seas un cúmulo de alegrías que me llenan el alma de alegría y esperanza.

Definitivamente has hecho que la luz que me rodea sea más brillante, que mis sueños sean más grandes, que mi vida sea como ese momento en que las aves llegan a cubrir de esperanzas los cielos porque son un mensaje de que la vida sigue.

No se cómo vaya a ser tu historia, pero deseo de todo corazón que tu estancia aquí sea plena, con muchos rayos de sol a tu alrededor, pero también con gotas de lluvia que refresquen tu cara y tus pies cuando el viaje se haga demasiado pesado.

De lo poco que he estado por aquí, a mis 41 años de edad, puedo darte algunos consejos, que puedes o no seguir, pero que me han ayudado a entender un poco lo que es estar vivo.

Lo primero es entender que lo más importante no es el destino, sino el viaje y eso es lo que hay que disfrutar; nunca es el puerto a donde hay que llegar sino la travesía en el mar lo que llena de oro el espíritu.

Así que siente el viento entre tus dedos cuando saques la mano de la ventanilla del carro o del barco, cierra los ojos y voltea al sol para experimentar el calor en tu cara; vuela muchos papalotes en tiempo de vientos; brinca sobre charcos en temporadas de lluvia; estate muy atento para ver pasar las parvadas de palomas en los atardeceres; cada vez que puedas ve al mar y recuéstate en la arena para contemplarlo; enamórate una o muchas veces si es posible; quiere mucho a tu mamá, a tus abuelos y a toda tu familia; lee literatura pues es una de las mejores maneras de recorrer los mundos posibles e imposibles; juega con tus mascotas y quiérelas mucho; huele y toca frutas, cosas, personas y todo lo que tenga texturas; escucha música, pero también los ruidos de tu alrededor, aquí la clave es experimentar (siempre y cuando no lastimes tu cuerpo ni el de los demás); viaja, viaja mucho, camina hasta perderte, porque es la única forma de encontrarse y nunca te preocupes por el dinero, ya que de las cosas que existen, es la más volatil y la menos relevante.

Por último, no se cuánto tiempo podamos estar juntos (yo deseo que sea toda la vida, pero la muerte también es parte de estar aquí) aunque eso no importa tanto como la promesa de que siempre estaré a tu lado y que haré todo lo probable e improbable porque seas feliz y libre.

Te confieso que de repente me pierdo en este mundo algunas veces demasiado raro y cruel, aunque de algo me ha servido seguir un poco la filosofía de los árboles: siempre creciendo hacia arriba pero echando raíces profundas para sostenerse.

Se libre hijo mío, libre y feliz.Sonríe mucho, muchísimo y en esto soy muy enfático, NO HAY PRETEXTO,  busca dentro o fuera de ti, pero sonríe, ya que siempre hay por lo menos un motivo para hacerlo.

Tu padre que te adora.Imagen