sobre el deseo

junio 20, 2006

Dice Silvia Espinoza de los Monteros: “contra todo lo que pudiera parecer, el deseo no marca una trayectoria en linea recta. Su andar es curvilineo e impredecible. Viajan en ondas cuyas crestas y valles dibujan una cancion que aun queriendolo no se puede ignorar”.

El deseo es entonces un misterio no encasillable, no definible pero sí definitivamente parte de nuestro ser. Spinoza habla de que no podemos deshacernos de nuestros deseos a menos de que nos deshicieramos de nuestra humanidad y hasta de nuestra animalidad “a
menos que nos convirtieramos en cadaveres o en dioses”.

De acuerdo con Victor Roura el deseo se puede pensar y vivir de dos maneras distintas: segun Platon o según Spinoza.
El platonismo nos dice que el “deseo es carencia y solamente se desea lo que no se tiene”.
Por lo tanto una persona jamas puede ser feliz ya que ser feliz consiste en tener lo se desea. Si solo se desea lo que no se tiene entonces, entonces nunca se tiene lo que se desea. Esto no quiere decir que ningun deseo sea jamas satisfecho, sino que apenas un deseo es satisfecho se acaba en tanto cuanto deseo (ya no hay carencia porque se ha satisfecho, entonces tampoco hay deseo porque el deseo es carencia).

El planteamiento de Platon acaso sea el mas socorrido en los hombres. Norman Mailler contaba que Henry Miller cuando por fin hacia el amor con la mujer que habia deseado durante algun tiempo, en lugar de gozarla con plenitud se ponia a pensar en la siguiente
amante ya que, en ese momento un estrecho vínculo, el deseo estaba, platonianamente, a punto de ser saciado y por lo tanto de escabullirsele del cuerpo.

Por otro lado,Spinoza habla de que el deseo “no es carencia sino potencia” en el sentido de que se habla de potencia sexual o del apetito. La potencia sexual no es desear lo que falta sino por el contrario, la capacidad de gozar de aquella o aquel que no falta, que esta ahi, que se entrega.

Tener buen apetito no es carecer de alimento, sino es tener potencia para gozar del alimento que no falta.

El asunto pues “no es suprimir los deseos sino transformarlos, pasar del deseo de lo que falta al deseo de lo que no falta; en otras palabras, al deseo de lo que no está. Desear lo que no está es esperar; desear lo que está es amar”.

En esta epoca de amores fugaces, de deseos de una sola noche, de insatisfaccion individual y colectiva que busca ser llenada por todo lo que se pueda, habra que
replantearnos los deseos propios y los caminos a donde nos estan conduciendo .

Y no me refiero al sentido budista de eliminar el deseo, sino mas bien a lo que Comte-Sponville plantea: “la cuestión no está en abolir el deseo sino cultivarlo, desarrollarlo;hacerlo cultivar y renacer”; eliminar ese sentido de carencia y llenar el deseo de columnas fuertes y permanentes que sean base para levantar templos inmortales donde Afrodita sea adorada.

H.

P.D. Dime lo que deseas y te dire quien eres.

El caos y la lágrima

junio 10, 2006

A Bretón(aunque ya muerto en cuerpo, mi estimado André nunca lea estas palabras por vivir en el rincón más lúcido de la inconciencia colectiva dedicado a leer únicamente nuestros sueños más perversos) en la existencia de los seres de la noche, en el transcurso de los días y de las vías del ferrocarril, en el perfil de los postes y la venida del tren a través del túnel, ahogándose en el humo de sus alucinaciones, llenando de vacío dentro de un paisaje rosa y florido, donde hay duendes multicolores, dragones maldecidos, tristes monedas de oro ahogándose en un charco formado por lágrimas de nubes sudorosas, exprimidas por una mano invisible para hacer caer un líquido de esperanza, pero también de pesadez, a las infames almas que posan entre una encrucijada de la que no logran salir y mientras el corazón se desgarra, retorciéndose en un círculo de luces eternas, pero al mismo tiempo efímeras, yo me encuentro aquí escribiendo de manera fastuosa y estúpida cualquier frase que llega de mi sentido y de mi pensamiento, empujadas por una fuerza extraña del azar y de la irracional razón.